• Pastor Manuel Sheran

LA GRANDEZA DE JESUS

La grandeza de Jesus no es subjetiva, sino que sería dada a conocer a los hombres desde una perspectiva espiritual y terrenal. Descubra cuáles son esas perspectivas en nuestra capsula bíblica del día.



Pr. Manuel Sheran


Luc 1:32 Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David.


Nuestro texto de hoy nos muestra la grandeza del Señor Jesucristo vista desde una perspectiva celestial y desde una perspectiva terrenal.


Por supuesto que, al ser la promesa esperada, vendría acompañado de grandeza. No solo lo sabemos por el testimonio de los profetas, sino que tambien nos lo deja saber la indagación de Lucas acerca de la persona y el mensaje de Jesucristo. La cual cuidadosamente recopiló para enseñar con gran exactitud al excelentísimo Teófilo segun manifiesta el prologo de su relato.


Así que Lucas testifica que este Jesus que nacerá, será grande. Y a continuación nos dice el porqué. Su grandeza no es un buen deseo de un fanático religioso. Es una verdad objetiva y concreta.


El Señor Jesus manifiesta su grandeza en su persona, como el Dios-hombre. La materialización de la promesa de Isaías 9: 6. El hijo nacido, dado por Dios, consejero, Dios eterno y príncipe de paz. Es grande por sus oficios:

Como Profeta, es aquel grande y poderoso profeta del que habló Moisés, poderoso en palabras, en hechos, en doctrina y en milagros.


Como Sacerdote, es el gran sumo sacerdote, tanto en la ofrenda de sí mismo como en su intercesión prevaleciente.


Como Rey, Él es el Rey de reyes y Señor de señores.


Como Mediador del nuevo pacto, El es el Cordero de Dios, inocente, puro y sin mancha que murió por nuestros pecados. El autor de una gran salvación para los grandes pecadores, en el cual se muestra grandemente la gloria de todas las perfecciones divinas.


Grande también en sus obras, es decir, en los milagros que obró como pruebas de su Deidad y Mesianismo: su obra de redención, su resurrección de entre los muertos, y la resurrección de todos los hombres en el último día. Así como en la gloria que ahora posee en la naturaleza humana, a la diestra del Padre, donde es muy exaltado sobre todo principado y potestad.


Un creyente puede saber esto y más porque guarda sus palabras. ¿Pero de qué manera puede un no creyente conocer acerca de su grandeza?


Todos los hombres pueden conocer grandeza la grandeza de Cristo a través de la perspectiva espiritual y terrenal que Lucas enseña.


En primer lugar tenemos la perspectiva espiritual. Lucas nos dice acerca de Jesus:

y será llamado Hijo del Altísimo.


Que es lo mismo decir "Hijo de Dios" cuyo nombres es "el Altísimo" en Hebreo "Elyon" (Génesis 14: 18-20). Jesus es Hijo de Dios no por creación, como los ángeles y los hombres. Ni por adopción, como los santos. Ni por oficio, como los magistrados, son llamados "los hijos del Altísimo" segun Salmos 82: 6. Sino por naturaleza. Al ser el eterno Hijo de Dios, Él es de la misma naturaleza con el Padre, e igual a El. Jesus no iba a comenzar ahora a ser el Hijo de Dios, lo era desde antes, incluso desde toda la eternidad.


Sin embargo, ahora debería ser visto, poseído y reconocido como el Hijo de Dios, siendo como tal manifestado en la naturaleza humana, y debería demostrarse que lo es por las obras que realizó, y declarado como el Hijo de Dios con poder por su resurrección de entre los muertos.


La segunda manera en la que todos los hombres pueden conocer la grandeza de Cristo es a traves de la perspectiva terrenal que nos muestra Lucas:

y el Señor Dios le dará el trono de su padre David.


Cristo, como hombre, es el hijo de David. Este es un nombre que se le da a menudo al Mesías, y por el cual era bien conocido entre los judíos. Al ser Jesucristo descendiente real de David, tenía derecho al trono de Israel.


Sin embargo, el trono de David no es un trono terrenal, sino un trono celestial, pues trasciende el tiempo, las edades y los reinos de este mundo. En virtud de que, así como David era un tipo del Mesías en su oficio real, así su trono era una figura del trono y reino del Mesías. Es por eso que leemos en Oseas 3:5 que se le dice al mesías “David su rey”


Ose 3:5 Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días.


El trono y el reino del mesías no es de este mundo, sino que está en su iglesia, y está establecido en el corazón de su pueblo, donde reina por su Espíritu y gracia.


Este es un trono y reino "dado" por el Señor Dios.


El reino de la naturaleza y la providencia lo tiene por derecho natural, como Hijo del Altísimo.


En cambio, el reino de gracia, o reino mediador, el reino de los sacerdotes o real sacerdocio, es un reino delegado. Su Padre lo ha puesto por rey sobre su santo monte de Sion; y él le rinde cuentas de su gobierno, pero un día lo entregará completo y perfecto.


Mientras esperamos ese día, le alabamos como su pueblo por su grandeza dada a conocer por su palabra.

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